Se ha convertido en una de las rutas de senderismo más populares de la provincia de Málaga.
Distancia: 6 km · Dificultad: Baja, excepto un tramo de dificultad alta · Duración: 4 horas
Este sendero, situado en la Sierra Tejeda, ofrece un recorrido de gran belleza paisajística. Durante el trayecto podremos contemplar gran parte de la comarca, La Maroma y el espectacular barranco del río Almanchares, además de las tierras de cultivo que limitan con el Parque Natural.
Se recomienda iniciar la ruta en el núcleo urbano y ascender por las empinadas calles del pueblo hasta llegar a la acequia de agua, que nos acompañará durante gran parte del recorrido. El camino discurre entre bancales sostenidos por muros de piedra, pequeños huertos, árboles frutales y olivos.
Avanzando en dirección este y de forma paralela a la carretera, disfrutaremos de magníficas vistas panorámicas de la Axarquía, algunas poblaciones costeras, el mar y La Maroma. Una de las particularidades de esta ruta es la presencia de agua durante gran parte del recorrido.
A lo largo del sendero podremos observar pinos, matorral de montaña y numerosas especies vegetales, como tomillo, esparto, jaguarzo y aulaga. Tras pasar la Cañada de la Arena, llegaremos a El Albercón, donde se recoge buena parte del agua destinada al riego de los campos. Desde allí comienza un tramo de ascenso pronunciado.
Más adelante, el terreno se suaviza y llegamos a la zona del Cerro de Juan Zamora, cruzando el barranco de La Mina y pasando junto a los restos de una antigua casa de campo y una fuente. Siguiendo la acequia, alcanzaremos un mirador situado sobre la zona recreativa de La Rahije.
Si caminamos en silencio, es posible observar cabras montesas, así como águilas, buitres y otras aves de montaña. También es frecuente encontrar rastros de jabalíes.
El punto más espectacular de la ruta es el barranco del río Almanchares, conocido como El Saltillo. Sus impresionantes paredes verticales y la profundidad de la garganta ofrecen unas vistas inolvidables. Sin embargo, este tramo es estrecho y presenta importantes desniveles, por lo que es necesario extremar la precaución. No es recomendable para personas con vértigo.
Desde este punto podemos regresar por el mismo camino o continuar hasta el cauce del río, donde encontraremos pequeñas pozas de aguas cristalinas. También existe la posibilidad de continuar por otros itinerarios, aunque algunos tramos requieren experiencia, equipamiento adecuado y, en determinados casos, autorización previa.