A pocos kilómetros de Sayalonga se encuentra Corumbela, que es un núcleo colgado y vigilante sobre un alto cerro. En la única plaza que tiene se encuentra la iglesia dedicada a San Pedro. Está levantada sobre la antigua mezquita de la que únicamente se conserva el minarete, convertido en campanario cristiano. Su construcción mudéjar, del siglo XII, se hace patente en una obra de reducidas dimensiones, no carente de sencillez y belleza. Está construido de mampostería de gruesas piedras planas cruzadas por hiladas de ladrillos.
El alminar de Corumbela, cuya iglesia está consagrada a la advocación de San Pedro y que se encuentra a la salida del pueblo en dirección a Árchez.
En el exterior, en el lateral derecho del templo, se alza el alminar realizado en mampostería de gruesas piedras alternadas por hiladas de ladrillo, con estructura de prisma rectangular.
En perfecto estado de conservación tras la restauración a la que fue sometida hace pocos años.
En el cuerpo central aparece, en cada lado del alminar, un rectángulo rehundido que debió albergar los paños de sebka con sus rombos mixtilíneos, no conservándose ninguno. El siguiente cuerpo queda separado por una línea de imposta, modificado para la realización del campanario, presenta una corta franja horizontal donde se destaca la presencia de una serie de arcos apuntados, que se cegaron en época cristiana, que también pueden observarse en su lado interno. En el interior de la torre encontramos las escaleras alrededor de un machón central con bóvedas de medio cañón escalonadas, ubicándose el ladrillo de modo radial y horizontalmente, aunque se encuentran tramos muy mal conservados, incluso se pueden encontrar vigas y cañas con yeso.
Este alminar fue construido en el Siglo XIV a semejanza de los Alminares de Archez o Salares.